En Byartistic, clasificamos nuestras obras por el medio utilizado para su creación, por eso, aunque todas son dibujos, la ejecución de las obras difiere completamente según el medio seleccionado.
Somos amantes de las llamadas “técnicas secas”.
Para utilizarlas correctamente y conseguir un acabado profesional, es necesario entender su clasificación, basada siempre en la materia prima que las forma.
Os invitamos a visitar el apartado de materiales para conocerlas.
Nuestra especialidad es el retrato de personas y animales, por eso es primordial contar con buenas imágenes del modelo.
Lo ideal sería dibujar del natural, aunque hoy en día es muy difícil que el modelo esté dispuesto a posar varias horas para realizar apuntes, bocetos y original, por eso la elección de la mayoría de clientes es enviarnos todas las imágenes posibles para que entre todas ellas podamos construir un retrato inédito.
Intentamos no copiar «literalmente» una fotografía, siempre realizamos estudios gráficos, editamos las imágenes proporcionadas, modificamos todo lo necesario y por supuesto; damos nuestro estilo artístico hasta conseguir la imagen final ideal… debe ser una obra original y única.
Junto con el cliente, escogemos los materiales adecuados para conseguir el resultado esperado teniendo en cuenta la estética a seguir, las medidas y el lugar expositivo de la obra.
Para crear un retrato realista con técnicas secas, generalmente se requiere un enfoque metódico basado en la superposición de capas.
El proceso consta de varias fases, donde se avanza gradualmente desde el boceto inicial hasta los detalles finales, construyendo la forma y el color a medida que se trabaja.
Decidimos la composición del retrato para que todos los elementos se vean equilibrados en el papel.
Con un lápiz claro y neutro realizamos el encaje en el soporte. Definimos los contornos usando formas geométricas simples y ubicamos los elementos principales del rostro (ojos, nariz, boca) y así asegurar que las proporciones son correctas.
Una vez tenemos el esquema, pasamos a detallar y definir el boceto, ya que al aplicar el color por capas podemos perder las primeras líneas realizadas.
Empezamos a dar color y volumen al retrato de forma sutil con capas ligeras y poca presión, usando los tonos más claros de la paleta para identificar las zonas más oscuras del retrato (sombras) y las más claras (luces).
Trabajamos con muchas capas finas de diferentes colores para construir el volumen y la riqueza del color de la obra. Incrementamos la presión sobre los lápices a medida que construimos los volúmenes y con trazos específicos, empezamos a dibujar las texturas de la piel, el cabello, telas y otros elementos.
Realizamos los detalles finos más pequeños, como las pestañas, las cejas, la textura de la piel o los pliegues de la ropa.
En la fase de perfeccionamiento, donde se añaden los elementos que aportan realismo y vida al retrato, trabajamos las luces y brillos, añadimos los reflejos más intensos en los ojos, la nariz, la boca, el cabello…
Revisamos el contraste final acentuado las sombras más profundas y asegurándonos de que los brillos destaquen.
Finalmente, para preservar el trabajo aplicamos fijador en capas finas a una distancia adecuada para evitar que los pigmentos se alteren.
Dejamos secar totalmente y preservamos con papel de seda o vegetal hasta proceder al embalaje y posterior entrega al cliente.
